Folato activo versus Ácido fólico
El folato 5MTHF es la forma activa de lo que comúnmente se conoce como ácido fólico. Es una presentación que está más biodisponible.

El Ácido fólico es la forma sintética de la vitamina B9. Se encuentra en alimentos fortificados y suplementos.
El Folato activo: forma activa de vitamina B9. Se encuentra en los alimentos de forma natural. En suplementos lo podrás encontrar como:
- Folato
- Folato activo
- L-metilfolato
- 5MTHF
- Tetrahidrofolato,
- Metiltetrahidrofolato
- Metafolin
- Quatrefolic
- Methylfolate
- Ácido folínico: precisa menos metabolización que el ácido fólico.
Niveles deficientes de folatos en las personas puede deberse a baja ingesta a través de los alimentos, aumento de necesidades como en la etapa del embarazo, problemas de absorción por diversas situaciones, o problemas de metabolización debido a mutaciones genéticas (como el gen MTHFR) y también, debido al uso de algunos fármacos.
No debemos olvidar nunca que todos los nutrientes esenciales son vitales, importantes por sí mismos y por lo que hacen en común. Es decir, ningún micronutriente es más importante que otro. Los folatos, forman parte de una serie de reacciones bioquímicas. Particularmente, juegan un papel central en la formación de ADN y procesos de metilación. La metilación es una reacción química en el cuerpo por la cual una molécula pequeña que se llama grupo metilo se une a ADN, proteínas u otras moléculas. El folato activo, 5-MTHF, es un donante principal de grupos metilo.
El proceso de metilación sucede en todas las células y es vital entre otras cosas, para:
- La producción de ADN y replicación de las células.
- Metabolismo de la histamina y estrógenos.
- Producción de energía
- Calidad ovocitaria y espermática
Neurodesarrollo temprano del embrión, incluida la prevención de defectos del tubo neural.
La falta de folatos implicaría una baja producción de numerosos componentes importantes en el organismo humano: glutatión, CQ10, melatonina, serotonina, óxido nítrico, cisteína, taurina…etc. Así, volviendo sobre la importancia de que en nuestro cuerpo los nutrientes funcionan en conjunto, cofactores unos de otros, cabe resaltar que para que la metilación pueda suceder, es necesario que dispongamos de: Folato, B12, B6, B2, Magnesio, Betaina, Vitamina D, Metionina, Glicina, Colina, Inositol.
En el embarazo, la falta de folatos puede afectar al correcto neurodesarrollo fetal. Pero también a la formación de la placenta. La inadecuada formación placentaria aumenta el riesgo de preeclampsia, parto pretérmino, restricciones del crecimiento fetal y riesgo de desprendimiento de placenta. Es decir, hay mucho más además de la prevención de defectos del tubo neural.
El ácido fólico, tiene muy buena absorción a nivel intestinal. Y eso es una ventaja. Absorción se refiere a que pasa del sistema digestivo al organismo. Pero tras la absorción, nuestro cuerpo debe metabolizarlo, o convertirlo a sus formas funcionales.
Cuando tomamos ácido fólico, debe pasar por varios pasos hasta llegar a su forma activa: 5-metiltetrahidrofolato (5-MTHF). Primero, debe ser transformado a dihidrofolato (DHF) por acción de la enzima DHFR. Después a tetrahidrofolato (THF), por acción de la misma enzima. De aquí pasará a 5,10-metilentetrahidrofolato. Y, por último, es la enzima MTHFR, la que interviene para convertirlo a 5-MTHF: su forma activa.
ÁCIDO FÓLICO → DHF →THF→5,10- metilentetrahidrofolato→5-MTHF
5-MTHF o L5-metilfolato, es la forma activa más abundante en nuestro organismo. Representa hasta el 95-98% del total de vitamina B9 en el plasma sanguíneo y en los glóbulos rojos. El gen MTHFR, es el gen encargado de que la enzima MTHRF convierta en 5,10 metilentetrahidrofolato a 5-metiltetrahidrofolato o 5-MTHF: la forma activa y paso final.
En la especie humana, existen diferentes poliformismos, o mutaciones en este gen MTHRF. Se calcula que, a nivel mundial, entre el 40 y 60 % de la población tiene algún tipo de variante en este gen. Afectaría tanto al metabolismo del ácido fólico como al de los folatos ingeridos en la dieta, excepto al folato 5-MTHF, el activo: es el único que no requiere del gen para ser convertido.
En concreto, en España , un estudio de 2001 nos habla de en torno a un 43% de personas con alguna variante en este gen. 23 años después, es probable que este porcentaje haya aumentado, ya que toda esa población habrá ido teniendo descendencia, transmitiendo el gen.

El SOP cambia de nombre a SOMP: un nuevo consenso global redefine el síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico (SOP), una de las alteraciones endocrinas más frecuentes en mujeres en edad reproductiva, ha sido oficialmente renombrado como síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP) , traducido del inglés Polyendocrine Metabolic Ovarian Syndrome (PMOS).

Aunque sus conclusiones subrayan las limitaciones de la evidencia disponible en aquel momento, una lectura en profundidad permite destacar también aspectos muy positivos, especialmente en relación con el Método de Ovulación Billings® La revisión Cochrane señala que no existe suficiente evidencia de alta calidad para determinar con precisión la eficacia anticonceptiva de estos métodos. Sin embargo, este dato debe interpretarse en su contexto: los métodos de reconocimiento de la fertilidad, como Billings, no son intervenciones pasivas, sino procesos educativos que requieren aprendizaje, motivación y participación activa de la pareja. Esta característica, lejos de ser una debilidad, constituye uno de sus principales valores. La dificultad para diseñar ensayos clínicos tradicionales refleja precisamente la naturaleza personalizada y dinámica del método, que se adapta a cada mujer y a cada ciclo. El valor diferencial del Método de Ovulación Billings® Dentro de los métodos analizados, el Método de Ovulación Billings® presenta características que lo sitúan en una posición especialmente sólida: Base fisiológica clara y observable: se fundamenta en la observación del moco cervical, un biomarcador directo de la fertilidad femenina. Aplicabilidad universal: puede utilizarse en distintas etapas de la vida reproductiva, incluyendo ciclos irregulares, lactancia o premenopausia. Ausencia de efectos secundarios: al no requerir intervención hormonal ni dispositivos, respeta plenamente la fisiología del cuerpo. Estos aspectos, aunque no siempre cuantificables en términos de ensayos clínicos clásicos, son altamente valorados tanto por usuarias como por profesionales. Uno de los puntos clave que emerge indirectamente de la revisión es que estos métodos no solo buscan evitar o lograr un embarazo, sino también fomentar el conocimiento del propio cuerpo. El Método Billings, en particular, promueve: Autoconocimiento y alfabetización en salud femenina, c orresponsabilidad en la pareja, t oma de decisiones informadas. En un contexto sanitario donde cada vez se valora más la medicina centrada en la persona, estos elementos adquieren una relevancia creciente. La importancia de la enseñanza estructurada La revisión Cochrane también pone de manifiesto que muchos de los resultados variables en eficacia están relacionados con la calidad de los estudios y el seguimiento de los participantes. Esto refuerza un aspecto clave del Método Billings®: la necesidad de una formación adecuada y acompañamiento por monitores cualificados. Cuando el método se enseña de manera estructurada y con seguimiento personalizado, diversos estudios han mostrado tasas de eficacia elevadas en uso correcto. Esto sugiere que el factor determinante no es tanto el método en sí, sino la calidad de su enseñanza. Un campo en evolución Desde la publicación de la revisión en 2004, la investigación en métodos de reconocimiento de la fertilidad ha avanzado, incorporando nuevas perspectivas como la experiencia de las usuarias, la adherencia y la integración en la salud reproductiva global. En este sentido, el Método de Ovulación Billings® continúa consolidándose como una opción válida, especialmente para quienes buscan un enfoque natural, respetuoso y basado en el conocimiento del propio cuerpo. Conclusión La revisión Cochrane de 2004 no debe interpretarse como una descalificación de los métodos basados en la fertilidad, sino como una llamada a mejorar la calidad de la investigación en este ámbito. Al mismo tiempo, permite poner en valor las fortalezas del Método de Ovulación Billings®: su base científica, su enfoque educativo y su capacidad para empoderar a las mujeres y a las parejas. En un panorama de creciente interés por alternativas naturales y personalizadas, el Método Billings® se presenta no solo como una herramienta de planificación familiar, sino como una propuesta integral de salud y conocimiento.








